Share
Regulación de vaporizadores ayudará a combatir tabaquismo: ProVapeo

Regulación de vaporizadores ayudará a combatir tabaquismo: ProVapeo

Por Luis Rodmun

Ante las 165 muertes diarias que ocurren, en promedio, en el país por enfermedades asociadas al tabaquismo, México debe avanzar en la regulación de vaporizadores como parte de una política pública para combatir el consumo de tabaco, pues está demostrado que ese tipo de dispositivos ayudan a revertir el tabaquismo, afirmó ProVapeo.

El presidente de la organización, Roberto Sussman Livosky, afirmó que los vaporizadores o cigarros electrónicos han demostrado representar una opción segura y confiable para todas aquellas personas que pretenden dejar el consumo de tabaco y muestra de ello es que autoridades británicas, con base a varios estudios, han impulsado esa alternativa.

“Es un instrumento que están usando los británicos a nivel gobierno para combatir el tabaquismo y les ha funcionado muy bien porque su porcentaje de fumadores bajó del del 20 al 15 por ciento en cinco años”, afirmó el especialista quien dejó en claro que “vapear no es fumar”.

La semana pasada, senadores del PRI presentaron una iniciativa de ley para regular la producción, publicidad y venta de cigarros electrónicos, para lo cual, consideran oportuno retomar las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En ese sentido, Roberto Sussman Livosky, también investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la Universidad Autónoma de México (UNAM), enfatizó las cualidades que representan los cigarros electrónicos, pues afirmó que, de acuerdo con estudios realizados en el Reino Unido, esos dispositivos apenas generan el cinco por ciento del impacto que provocan los cigarros de tabaco, pues no generan combustión, a diferencia de los convencionales.

“Hay que enfatizar que en los electrónicos el riesgo es muchísimo menos; según el Ministerio de Salud del gobierno británico, el riesgo acumulado a largo plazo sería de cinco por ciento, es decir, si una persona deja el cigarro y utiliza el vaporizador, los riesgos que va a tener son del cinco por ciento de los que tendría si seguiría fumando y esa cifra los mismos británicos dicen que podría ser mucho menor”, explicó.

Al respecto, cabe mencionar que, de acuerdo con información de la Secretaría de Salud federal, en México alrededor de 60 mil personas fallecen al año (unas 165 por día), como consecuencia de enfermedades asociadas con el consumo de tabaco.

Por ello, el presidente de ProVapeo considera necesario que México avance en una regulación exclusiva para la venta y distribución de vaporizadores, es decir, distinta totalmente a la que aplica sobre los cigarros convenciones pues se tratan de dos artículos totalmente diferentes.

De esta manera, Roberto Sussman Livosky afirmó que la definición de un marco regulatorio para los vaporizadores abriría varias oportunidades para México: Por un lado, dijo que permitirá la venta de dispositivos confiables para combatir el tabaquismo y, por otro, revertir el vapeo de sustancias ilegales, lo cual ya dejó, por lo pronto, una primera muerte en San Luis Potosí.

Sobre este último punto, recordó que el deceso de un joven en San Luis Potosí (así como varios casos en Estados Unidos), respondió al vapeo de sustancias adquiridas en el mercado negro y no por uso de cigarros electrónicos como tal.

“La causa de todas estas enfermedades súbitas es un vapeo con componentes adulterados por el mercado negro, pues durante más de 10 años de uso de cigarros electrónicos en Europa y en Norteamérica nunca se habían reportado muertes súbitas por vapear”, afirmó.

Por lo anterior, el presidente de ProVapeo se pronunció a favor de lograr en México una regulación exclusiva para los vaporizadores y promover una extensa campaña de información precisa sobre dichos dispositivos.

“La información que puede salvar vidas es decir a los jóvenes es que no vapeen compuestos de marihuana que sean de procedencia ilegal; eso es lo que puede salvar vidas; decir que no vayan a vapear no sirve de nada porque es una información muy vaga y no sirve para nada y además no es realista de que millones de personas van a tirar sus dispositivos”; afirmó Roberto Sussman.